No comprarás el BMW i8 más bonito pero seguro que el más llamativo sí

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BMW i8 tuning

Pese a que con el paso del tiempo los vehículos eléctricos van pareciéndose más a los tradicionales, sí que todavía quedan algunos que han presentado una estética que a años luz se nota que no es como el resto, sino que destaca por nulo ronroneo del motor o la presencia de la hibridación. El futuro Eolab sería el ejemplo más llamativo pero también está el urbano Twizy o el compacto Nissan Leaf. Aunque sin duda, el que más llama la atención por su diseño y por sus prestaciones, bien podría ser el BMW i8.

Precisamente este es el modelo protagonista de esta historia. Resulta que el preparador Turner Motorsport ha elegido este híbrido como su conejillo de indias particular para ver qué tal le sienta a un coche un color amarillo chillón con unas llantas de color azul. La combinación de colores, es cierto, podría haber sido peor pero aún así, se podría haber respetado la combinación de colores futurista que ya posee de fábrica. Sin embargo, ¿qué más cambios se pueden observan respecto al diseño original?

BMW i8 by Turner Motorsport

BMW i8

Lo que más llama la atención es el nuevo color que trae consigo esta unidad. Es una apuesta muy arriesgada pero estando acostumbrados a Mansory, esto no es nada. Mientras que el tono amarillo se observa en la inmensa mayoría de la carrocería, todavía queda algún resquicio para rellenar con un tono azul eléctrico, pues se puede observar en los ‘pulmones’ del frontal, en el juego de llantas personalizadas nuevas y en la curvatura doble de la parte trasera.

A nivel de mecánica, sigue manteniendo la misma dinámica por lo que no habrá una diferencia en prestaciones respecto a otro BMW i8. Lo único que sí que se ha cambiado ha sido el sistema de escape por uno de titanio, el cual pesa bastante menos que el que monta de fábrica. Se desconoce si al haber un menor peso se podría traducir en un aumento de prestaciones y autonomía, pero siendo esto así, no conllevaría grandes cambios.

En cuanto al interior, no se ha retocado nada de lo que venía de serie. Así pues, se continuará ofreciendo la magnífica consola central y todos los materiales de habitáculo conforme al modelo original, es decir, 100% reciclables.

Únicamente se ha modificado, excluyendo la sustitución del escape de titanio, el color de la pintura exterior. Pese a ello, se ha pedido un precio por la unidad bastante sorprendente ya que no hay que olvidar que es un modelo que ha sido matriculado y que posee unos kilómetros a sus espaldas. Concretamente, en el cuentakilómetros casi alcanza la marca de los 10.000 kilómetros y por ello, piden la escalofriante cifra de 145.000 dólares, un precio bastante desorbitado teniendo en cuenta que los precios para una unidad totalmente nueva arrancan desde cantidades más bajas.


El BMW i8 es un deportivo sí, pero hay que tratarlo de forma diferente al resto de esta especie. Es el primero que se puede categorizar más por su motor eléctrico que por la ayuda de este para conseguir marcas. Además, muestra el camino a medio plazo de la firma alemana en relación a la hibridación y, por tanto, no debería merecerse este trato por parte de cualquier preparador.

Archivado en BMW i8, Eléctricos, Preparaciones, Tuning
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