Toma de contacto con el BMW Serie 2 Active Tourer, el primer tracción delantera bávaro

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PRueba BMW Serie 2 Active Tourer

En los tiempos que corren, con tanto SUV por las calles y todos los que quedan por llegar, parece extraño que un monovolumen levante tanta expectación, pero claro, cuando te dicen que se trata de un modelo de BMW, que tiene tracción delantera y un motor transversal, la cosa empieza a tomar otro cariz. Por ello precisamente, tenía ganas de ponerme al volante del BMW Serie Active Tourer, por ser el primer BMW de tracción delantera, el primer BMW con motor transversal y el primer monovolumen de BMW. ¡¡El morbo estaba servido!!

Pero no voy a criticar el coche por lo que es, ni por el emblema de su frontal, no soy ningún purista, voy a intentar analizar un poco el modelo a pesar de que se trata de un pequeño contacto y no de una prueba a fondo. Adelanto no obstante, que me ha sorprendido gratamente.

Aún y así, habrá quien critique que BMW haya lanzado un modelo de estas características, pero todo tiene su explicación. Según BMW. los clientes llevan tiempo pidiendo un modelo espacioso, con una buena modularidad pero de dimensiones contenidas. También se dieron cuenta en la marca, que muchos clientes ni siquiera sabían que ruedas movían el coche, además, en un monovolumen no tiene sentido un sistema de propulsión por el espacio que roba en el habitáculo; el camino no podía estar más llano.

Personalmente siempre he preferido la propulsión por ser más divertida y por las sensaciones que aporta, pero no le hago ascos a un buen tracción delantera. Así que me puse en contacto con mi amigo Álvaro, de Movilnorte, y le pedí que me dejara un Active Tourer. Por suerte, tenían un BMW 218d Active Tourer Luxury por lo que no me lo pensé dos veces y me fui a por él.

Diseño exterior, interior y acabados

Salpicadero del BMW Serie Active Tourer Luxury

Hablar de diseño es algo que siempre está sujeto a gustos personales y por eso, lo que a mi me gusta, a ti te puede resultar horrendo y al reves. De todas formas, no se puede negar que el BMW destaca por ser precisamente un termino medio. No sobresale por ser un coche especialmente bonito, pero tampoco se puede decir que sea feo. Es de esos coches que según la terminación, las llantas e incluso el color, puede gustar más o menos.

El Active Tourer que se ve en las fotos, con el acabado Luxury, se inclina claramente hacia una estética elegante. Las llantas no son las de serie, sino unas ofrecidas en opción, pero junto con el color, le dan presencia. Además, el interior bicolor remata la sensación de elegancia. La terminación Luxury también cuenta con tapicería de cuero de serie, inserciones de madera y elementos cromados en el interior que terminan por garantizar un ambiente muy cuidado.

Los materiales no tienen reproche, con muy buen tacto y aspecto a pesar de que BMW ha bajado un poco el nivel en los últimos modelos, pero los ajustes son casi perfectos. No llegan al nivel de Audi, que están por encima ya no de la media, sino por encima del sobresaliente, pero ofrecen justo lo que se espera de BMW. La calidad visual es muy alta, potenciado por la tapicería de cuero que cubría incluso parte del salpicadero, pero la pantalla del sistema multimedia es fija, no se puede ocultar y es quizá, lo peor del habitáculo. No termina de encajar en el diseño, no está bien integrada.

La postura al volante es cómoda y a pesar de que vas nada menos que 11 centímetros más alto que en un BMW Serie 1, no da esa impresión. El volante tiene el grosor justo y se puede regular lo suficiente como para encontrar la postura idónea independientemente de tu estatura y en general, todo está perfectamente cuidado y bien realizado.

BMW no suele ser una marca que destaque por la amplitud de sus coches, pero en el Active Tourer las plazas traseras son bastante amplias. La ausencia del sistema de propulsión permite ganar espacio aunque no desaparece el túnel central, que deja sitio para el futuro sistema de tracción total. En cuanto al maletero, 468 litros de capacidad no están mal.

Motor, comportamiento y sensaciones

BMW 218d Active Tourer Movilnorte

Cuando me puse al volante esperaba encontrarme con un MINI, o al menos con algo parecido. La plataforma del Serie 2 Active Tourer deriva de la usada por los Countryman y Paceman, pero modificada y adaptada para la ocasión, mucho, pero una plataforma de MINI al fin y al cabo. Y no, no hay atisbo ninguno de MINI. Ni por tacto, ni por reacciones, ni por sensaciones. Es completamente diferente, pero vayamos por partes.

Lo primero que me llamó la atención y que tuvo todo el recorrido una nota predominante fue el parabrisas y lo poco que se ve en los giros a la izquierda por culpa del pilar A. El parabrisas está un poco alejado de nosotros, con cierta inclinación y da la sensación de ser estrecho, potenciado por el pilar A izquierdo, que no te deja ver nada. En las rotondas lo pase un poco mal y en algún cruce también al no poder ver lo que venia por el lado izquierdo. Por ciudad también molesta mucho y provoca que no vayas todo lo confiado que deberías ir.

En el resto de situaciones, sin problema. Las suspensiones no son duras, pero tampoco tienen un tarado blando, me parecieron un buen termino medio siendo cómodas pero permitiendo ir rápido en curvas. De todas formas, si forzamos el coche subvira como todo tracción delantera, pero el dinamismo es la nota predominante, BMW se ha cubierto las espaldas en este apartado.

Me gustó mucho el motor, un dos litros de cuatro cilindros diésel con 150 cv y 330 Nm de par. Responde muy bien, es suave y empuja desde muy pocas vueltas hasta pasadas las 4.500 rpm donde empieza a decaer claramente, aunque si sigues insistiendo, podrás ver como la aguja del tacómetro llega hasta las 5.000 rpm. La unidad que que me dejaron en Movilnorte tenía la transmisión automática Steptronic de ocho marchas, pero nada que objetar. Es suave, responde bien y el convertidor no resbala en exceso.

Pude probar un poco los modos de conducción, Eco Pro, Confort y Sport, y aunque fue muy poco tiempo algo puedo contar. El Confort es el estándar, el definido como predeterminado siempre que se arranca el coche y se podría decir que es un termino medio entre el Sport, el más directo a las ordenes del volante, del acelerador y de las levas del cambio y el Eco Pro, que tiene algo menos de respuesta y se centra en mantener los consumos a raya con toda clase de indicaciones en el cuadro y en la pantalla del salpicadero.

Conclusion

En definitiva y a falta de una prueba más a fondo, el BMW 218d Active Tourer es buen coche, muy bueno si exceptuamos el tema del pilar A en los giros a la izquierda y cruces. Es muy agradable de conducir, gasta poco, corre lo suficiente y lo puede conducir cualquiera. ¿Me lo compraría? No, pero porque no necesito un monovolumen, pero me lo pensaría muy detenidamente si fuera el caso, muy detenidamente.

Los datos entre paréntesis son los referentes al modelo equipado con cambio automático Steptronic
BMW 218d Active Tourer Luxury
MotorTurbodiésel, 4 cilindros, 16 válvulas, 1.995 cc, 150 cv a 4.000 rpm y 330 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm
Consumo medio y emisiones4,1 litros y 109 gramos CO2 (4,1 y 109)
Dimensiones largo/ancho/alto4.342 mm/1.586 mm/1.800 mm
Batalla2.670 mm
Peso en vacío1.450 kg (1.485)
Aceleración de 0 a 100 km/h8,9 segundos (8,9)
Velocidad máxima208 km/h (210)
Precio base30.300 euros


Exterior

Interior

Archivado en BMW Serie 2, Monovolúmenes, Pruebas
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