Conoce los mejores consejos para tu coche, y sencillos trucos para conducir en invierno

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Aston Martin en carretera nevada

Aunque oficialmente la estación invernal no ha llegado todavía, las bajas temperaturas, los fuertes vientos, y las heladas que sufrimos en muchas partes de España nos dicen que el invierno ya está instalado entre nosotros. Sin duda alguna, el invierno es la estación que más nos obliga a prepararnos para afrontarla con la mayor comodidad posible, pero aun así siempre puede pillarnos por sorpresa.

Si sueles vivir en zonas donde la nieve y el frío forman parte del paisaje diario durante estos meses, seguramente ya estés preparado para no llevarte ningún disgusto cuando conduces y también sabrás cómo proteger a tu coche. Sin embargo, el clima de nuestra geografía es muy variado, y no podemos olvidar que nos aproximamos a fechas festivas en los que los desplazamientos por carretera se multiplicarán. Por eso, no es de extrañar que muchos conductores se vean sorprendidos ante situaciones desconocidas o insólitas propias del invierno: ¿Sabes cómo debes conducir sobre una superficie helada? ¿Sabrías decir cuántas cadenas tienes que colocar en tu coche, y en que ruedas? ¿Está tu coche preparado para soportar las bajas temperaturas?

Por eso, al igual que hicimos con la llegada del otoño, desde Freno Motor queremos darte unos sencillos consejos para que, tanto tú como tu vehículo, estéis preparados para afrontar con total seguridad y garantía las inclemencias invernales. Porque la ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos.

Los tres aspectos a vigilar en tu vehículo

Coche cubierto de hielo

Afortunadamente, la época en la que los coches se quedaban literalmente congelados y no había ser humano que consiguiera arrancarlos quedaron muy atrás. Hoy en día, los distintos fabricantes someten a sus futuros modelos a duras pruebas entre las que se encuentra la resistencia al frío. Sin embargo, por muy preparado que esté nuestro coche para soportar las bajas temperaturas, si no usamos los productos adecuados, podremos lamentarlo en el futuro. Así que toma buena nota sobre tres apartados de vital importancia a vigilar en nuestro coche.

El líquido anticongelante

Aunque su principal función se desarrolle en verano, usar un buen anticongelante en el invierno también es importante. Normalmente, habrás escuchado que puedes usar agua destilada para rellenar el depósito, y es cierto, pero si vas a estar en lugares con temperaturas bajo cero, es conveniente que uses anticongelante puro. Además, gracias a sus aditivos estarás aumentando la protección anticongelante y la anticorrosión.

El aceite y su viscosidad

Garrafa de aceite

Sobre las diferencias entre los distintos tipos de aceite y su importancia para nuestro motor ya te hablamos de forma clara en Freno Motor, pero nunca está de más refrescar la memoria. Como bien sabes, la principal característica de un aceite es su viscosidad, que en los botes se indica con una expresión del tipo “15W-40”. De estas cifras, la primera indica la viscosidad del aceite en frío, de modo que cuanta más baja sea mejor. Sin embargo, económicamente hablando no hay que pasarse, ya que el sobreprecio puede llegar hasta el 50%, por lo que de nada nos sirve tener un aceite 5W que proporciona lubricación hasta los -17ºC sí, ni de lejos, vamos a estar en zonas donde se alcancen dichas temperaturas.

El líquido limpiaparabrisas

Seguramente conocerás el remedio casero de sustituir el típico líquido limpiaparabrisas por agua destilada mezclada con un limpiacristales normal y corriente. Sin embargo, en invierno no es nada recomendable dicho remedio, sobre todo por el tema del hielo. Y es que seguro que te interesa saber que a la hora de quitar ese molesto hielo de nuestro parabrisas, existen líquidos que son un excelente aliado, ya que no se funden con el hielo y porque, según que marcas, incluso poseen propiedades hidrófobas (repelen el agua) Y teniendo en cuenta que su precio suele oscilar entre los 4 y los 5 euros, no es una compra que se deba pensar dos veces.

¿Usar, o no usar neumáticos de invierno?

Neumático sobre nieve

Con el precio que tienen, apuesto a que la mayoría de conductores carecen de neumáticos para la época invernal y de neumáticos para el verano, así que lo normal es que usemos los mismos neumáticos independientemente de la estación del año. ¿Estamos jugando con nuestra seguridad?

Lo cierto es que sólo te interesa montar neumáticos de invierno si vives en zonas donde la temperatura máxima no supera los 7ºC debido a su mejor agarre en superficies heladas, con agua y con asfalto frío.

Sin embargo, en el caso de que tengas que montar neumáticos de invierno, te aconsejamos que no te fíes de los neumáticos Mud and Snow (barro y nieve) y que diferenciarás del resto gracias a su inscripción “M+S”. Esta inscripción la suelen llevar los neumáticos de muchos todoterreno, aunque ello no es sinónimo de un mejor agarre en superficies cubiertas de barro y nieve, ya que la denominación “M+S” se rige por una normativa que data de los años 50, por lo que casi cualquier neumático puede ser homologado como tal.

¿Qué tipo de cadenas te conviene usar?

La nieve es el enemigo más peligroso para cualquier conductor que no esté acostumbrado a enfrentarse a ella. Por suerte, contamos con unos leales y serviciales aliados que evitarán que acabemos en la cuneta por falta de adherencia. ¿Pero sabes cuáles cadenas son las más apropiadas para tí? ¿Conoces los distintos tipos que existen?

Las cadenas metálicas

Chica colocando cadenas

Podemos decir que son las clásicas cadenas de toda la vida formada por eslabones de acero. Son ideales para carreteras con mucha nieve, así como muy duraderas y resistentes. El problema es que son algo complicadas de instalar, sobre todo si no tienes experiencia, de modo que sólo son aconsejables para aquellos que residan en zonas donde la nieve sea habitual todos los inviernos.

Las cadenas textiles

Cadenas de tela

Altamente recomendables para quienes viajen a zonas nevadas por un corto periodo de tiempo, ya que son muy fáciles de instalar. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en el caso de que haya poca nieve se gastan y pierden sus propiedades con mucha facilidad.

El spray para la nieve

Se trata de un spray que se aplica en la banda de rodadura del neumático y nos permite rodar unos kilómetros con un extra de agarre sobre la nieve, de modo que son ideales si nos vemos sorprendidos por una inesperada nevada, pero jamás deben considerarse como una alternativa diaria a las cadenas.

Donde colocar las cadenas

Una vez que sabemos qué tipos de cadenas son las más aconsejables para nosotros, llegamos a un momento determinante de vital importancia y que, por extraño que parezca, más de un conductor ignora. ¿En qué ruedas debo colocar las cadenas? Pues bien, la respuesta varía en función del tipo de tracción que tenga nuestro vehículo.

Tracción delantera

Al contrario de lo que suele ocurrir en seco, esta configuración es más efectiva para conducir por nieve que un tracción trasera, ya que las ruedas motrices soportan más peso. Como es fácil de imaginar, las cadenas irán en las ruedas delanteras.

Propulsión trasera

Con este tipo de configuración conducir sobre nieve puede convertirse en una odisea porque no soportan tanto el peso del coche como un tracción delantera. Así que las cadenas se montarán, evidentemente, en las ruedas del tren trasero, aunque también puedes colocarlas en las cuatro ruedas.

Tracción total

Es aquí donde podemos confundirnos un poco, ya que tenemos que diferenciar si nuestro coche posee tracción total permanente o si, por el contrario, se trata de un sistema de tracción total puntual. En el primer caso, las cadenas siempre irán en las ruedas delanteras, mientras que en el segundo, debemos colocar las cadenas en las ruedas del eje que soporte constantemente la tracción.

Y a la hora de conducir…

Evo X blanco

Los factores que dificultan la conducción en invierno son múltiples: frío, lluvia, hielo, nieve, granizo, y mayor número de horas de oscuridad son algunos de los ejemplos de elementos que pueden fastidiarnos el viaje y que requiere extremar la precaución cuando vamos tras el volante. De modo que trataremos de darte unos consejos sencillos y útiles a la hora de conducir bajo la influencia de estos elementos de la naturaleza.

Si te pilla una fuerte granizada

Aunque suene extraño, una carretera llena de granizo es incluso más deslizante que una carretera helada, ya que el granizo actúa sobre la adherencia de nuestro vehículo como si de pequeñas pelotas o canicas se tratasen. Además, dificultan tremendamente la visibilidad, e incluso pueden dañar el parabrisas de nuestro vehículo. De modo que en estos casos lo más aconsejable es detener la marcha y esperar a que el granizo se funda.

No arranques en primera

Si te encuentras sobre un firme deslizante la clave para no perder adherencia es arrancar con mucha suavidad. En los coches dotados con control de tracción a lo mejor no es necesario, pero si aun así el coche sigue patinando, prueba con arrancar en segunda, o incluso tercera marcha. Está claro que el embrague patinará bastante, así que asegurate también de que no sale humo de debajo del coche. Dependiendo del tipo de tracción, otro sencillo truco es el de subir a dos personas sobre el capó, o maletero del coche para dotar de más peso a las ruedas motrices y poder iniciar la marcha.

El hielo en el asfalto

Carretera helada

Cuando la temperatura es inferior a los 4ºC es más que probable que podamos encontrar hielo en la calzada, de modo que presta especial atención a los charcos, ya que pueden congelarse, toma las curvas a velocidad moderada y con suavidad, evitando frenar cerca de la entrada a la misma, y ten también especial cuidado en las salidas de las autopistas y autovías, ya que suele ser normal que las tomemos a una velocidad más elevada de la recomendable.

Obstáculos en la carretera

Uno de los mayores peligros de conducir sobre superficies heladas son, curiosamente, los vehículos que nos preceden. Y es que en cualquier momento uno de ellos puede sufrir una pérdida total de agarre y comenzar a patinar sin control. Lo normal ante esta situación, es que instintivamente pisemos el pedal del freno de forma brusca, lo cual puede provocar que también perdamos el control, ya que instintivamente nos solemos quedar mirando al obstáculo en vez de el sitio por donde podemos esquivarlo. Evidentemente, evitar este hecho requiere entrenamiento, pero ser consciente del hecho ya es un primer paso.


Para terminar, sólo decir que espero que estos sencillos consejos y trucos te hayan servido para conocer mejor los peligros e inconvenientes que acarrea conducir con la condiciones climatológicas propias del invierno así como la mejor forma de tener nuestro vehículo preparado para ello. Y como siempre, pedirte precaución en la carretera, y que disfrutes al máximo de estas fiestas navideñas.

Archivado en Conducción, Mantenimiento, Seguridad vial
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