Recorrido a lo largo del proceso de vinilado de un Volkswagen Golf

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Volkswagen Golf

Sobre la base de un coche de fábrica se le pueden realizar infinidad de cosas. Eso sí, muchas de ellas necesitarán de la aprobación de la ITV para homologar los cambios y por tanto, cumplir con lo establecido en la ley. Por otro lado, cambios estéticos que no cambien aspectos referentes a la carrocería o a la configuración técnica del vehículo no es necesario informar. Únicamente ponerse manos a la obra es el paso para acometer un cambio estético que no conllevará malos tragos o sustos a la hora de la Inspección Técnica de Vehículos. Un claro ejemplo podría ser el vinilar completamente el coche. Es una modificación radical en términos estéticos.

¿En qué consiste y cómo instalar un vinilo en un coche?

Lo principal y esencial es tener paciencia. Para que no queden imperfecciones o se eliminen prácticamente todas, el método que funciona es repasar cuidadosamente mediante una herramienta que se asemeja a una espátula pero que claro está, no es del mismo material que ésta.

Los pasos a seguir son sencillos. En primer lugar hay quitar todas aquellas piezas que puedan generar un estorbo a la hora de vinilar. Ya sean los logos de la marca del coche que aparecen en la parte trasera como en el capó, las manetas de abertura de puertas, la parrilla o los plásticos de la carrocería. En resumen, todo aquello que no pertenezca básicamente a la estructura de la carrocería debe desmontarse.

En segundo lugar hay que dejar caer el material con el color del vinilo que se prefiera. Es muy importante escoger uno de calidad. Debe permitir corregir un fallo si al instalarlo sobre la pintura ha habido una equivocación. Además, deberá poseer una tecnología que permita eliminar el aire que queda entre el vinilo y la pintura para evitar la aparición de burbujas.

Una vez que se ha depositado sobre la chapa, con una especie de espátula hay que ir eliminando las bolsas de aire y fijando el vinilo a la carrocería. Es importante ser estricto y repasar minuciosamente los posibles fallos que se hayan producido en una primera batida. Para cortar los restos de vinilo salientes es recomendable usar un cutter por ser más preciso.

A continuación, cuando ya se ha culminado el proceso de vinilado en las zonas voluminosas de la carrocería como el capó o el techo, es cuando hay que proceder al uso de un utensilio que permita lograr un mejor acabado en las zonas con varias esquinas o difíciles de solventar con la otra herramienta, como los laterales de la antena o los orificios por los que sale el agua de los limpiacristales.

Finalmente, hay que que adherir y volver a instalar las piezas que se habían desmontado en la primera fase y aplicarles el vinilo. Así es como el Volkswagen Golf del video cambia radicalmente de aspecto únicamente al introducir este producto.


Es una opción más de personalización. ¿Estéticamente cuestionable? Puede ser. Particularmente, a no ser que el coche carezca de una gama de colores interesante y tenga de entrada una imagen que incentive caer en preparaciones y personalizaciones al estilo del Nissan 370Z o el Mitsubishi Lancer en cualquiera de las versiones sí que podría pensar en instalarlo. Visualmente, transmite una imagen mucho más agresiva, motivo por el cual no lo añadiría a cualquier segmento. En cuanto al precio, puede considerarse como una modificación que se nota al instante pero que no conlleva un alto desembolso de dinero.

Archivado en Modificaciones, Opinión, Preparaciones, Tuning, Vinilado
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