El seguro del automóvil (I): ¿Qué coberturas contratar?

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Especial el seguro del automóvil, tipos de coberturas de los seguros.

Estrenamos nuevo especial en Freno Motor donde hablaremos en profundidad del seguro del automóvil, conoceremos qué es y por qué es obligatorio contratar un seguro en nuestro país, aprenderemos a diferenciar entre tipos de seguros y las definiciones de las palabras que utilizan las aseguradoras en las pólizas del seguro.

En esta primera entrada hablaremos sobre los tipos de seguros para el coche que encontramos en el mercado actual. ¿Qué seguro contratar para mi coche? La respuesta no es sencilla y dependerá de muchos factores, aquí cada uno debe saber qué es lo que necesita de un seguro para automóvil, debemos intentar valorar el riesgo igual que lo haría una compañía de seguros y decidir entonces entre los tipos de seguros que el mercado ofrece.

El riesgo

Las aseguradoras para determinar el importe que una póliza debe costar tienen primero que conocer el riesgo que van a asumir y cuantificarlo en euros. No es lo mismo un conductor con 20 años de carné que nunca ha tenido un golpe que un chaval que acaba de aprobar el práctico y se compra un GTi. Lógicamente y visto de forma estadística la aseguradora correrá mucho menos riesgos asegurando al hombre con 20 años de carné, es por eso que este hombre tendrá un precio del seguro generalmente más barato. Tampoco es el mismo riesgo el asegurar la responsabilidad civil de esa persona que asegurar el coche “a todo riesgo”, existirán muchos más accidentes sin contrario que daños a cubrir por responsabilidad civil.

Aunque cada aseguradora tiene sus condiciones y cláusulas especiales, existen de forma generalizada cuatro tipos de coberturas que todas van a ofrecer para nuestro coche:

  • Seguro a terceros

  • Seguro a terceros ampliado

  • Seguro de todo riesgo

  • Seguro de todo riesgo con franquicia

Seguro a terceros o de responsabilidad civil

El seguro a terceros cubriría únicamente la responsabilidad civil derivada de los actos de la circulación. Si traducimos esto en un lenguaje que todos entendamos el riesgo de responsabilidad civil se trata de los daños que podamos provocar nosotros al conducir a otros conductores o materiales. Si nos saltamos un semáforo en rojo y provocamos un fuerte accidente tendremos responsabilidad en los daños que hayamos provocado en personas (lesionados o fallecidos) en otros vehículos o en mobiliario urbano.

Accidente entre dos vehículos con la reacción de los conductores

Todos los daños provocados en un accidente deben ser indemnizados, por lo que en ocasiones el importe de la indemnización de los daños por responsabilidad civil será extremadamente elevado, tanto que una persona común no podría hacer frente a estos gastos. Imaginemos un accidente donde provocamos daños en tres vehículos y cinco personas, cuyo importe de indemnización supone por ejemplo 4.000 euros en la reparación de cada vehículo y 12.000 euros por cada persona que debe pasar meses de baja para la recuperación. En total la cifra ascendería a 72.000 euros y no podría ser asumida por la mayoría de los conductores de nuestras carreteras.

Esto provoca dos problemas: por un lado el causante arruina su vida por un error y por otro lado los perjudicados no reciben su indemnización para poder continuar sus vidas tras el accidente. Este es el motivo por el que el seguro de responsabilidad civil es obligatorio para todos los conductores en nuestro país, y de esta manera tarde o temprano todos los conductores reciben la indemnización correspondiente.

Una de las cosas que también debemos tener claras es que el seguro de responsabilidad civil no cubre los daños derivados de un conductor bajo los efectos del alcohol, lo que se encontrará claramente especificado en las excepciones de la póliza que firmemos.

Seguro a terceros ampliado

El seguro a terceros ampliado incluye la RC además de otras coberturas que suelen ser incendio, robo y lunas. El terceros ampliado viene como una campaña realizada por las aseguradoras para ampliar las coberturas a los clientes que no podían o querían disponer de un seguro a todo riesgo para su coche.

El riesgo de incendio no es muy elevado pero siempre está presente en la mente de un conductor por un fallo eléctrico o por vandalismo callejero, y la consecuencia más común es la destrucción del vehículo por completo, es por ello que es muy llamativo para el conductor común tener una cobertura de este riesgo y las aseguradoras se aprovechan de ese miedo para ampliar sus coberturas y sus ingresos.

El riesgo de robo puede incluir desde el forzamiento de una cerradura para robar la radio hasta el robo total del coche y los daños derivados de éste. Se trata de otra de las coberturas llamativas para los conductores, que nunca saben si cuando aparcan su coche en esa calle con mala pinta pueden estar seguros de que nadie les vaya a intentar robar el coche. El robo de un coche es mucho más difícil ahora con el avance de las tecnologías, cuando hace unas décadas únicamente había que hacerle un puente al clausor, aunque eso no quita que el riesgo siempre esté presente y la gente se sienta más segura con este tipo de cobertura para su vehículo.

Rotura de luna delantera del vehículo

El riesgo de lunas es claro, circulas detrás de un camión de grava y una ráfaga de aire impulsa una de esas pequeñas piedrecillas directamente hasta tu luna delantera, la consecuencia directa la sabemos, rotura de la luna delantera con posibilidad de arreglarla por 60 euros o necesidad de cambiarla por más de 500. Este riesgo es muy común y, aunque no es excesivamente cuantioso, es muy fácil que circulando detrás de algún vehículo o por un camino pueda verse nuestra luna dañada. ¡Incluso estando el vehículo parado!

Seguro a todo riesgo incluyendo daños propios

El seguro a todo riesgo incluye todo tipo de daños que puedan dañar nuestro vehículo, salvo las excepciones marcadas en póliza y que nunca debemos olvidar. Todo riesgo puede tratarse desde los típicos daños en las puertas que aparecen misteriosamente cuando aparcamos en batería hasta daños por vuelco al salirnos de la carretera por coger una curva a toda velocidad, cual conductor de rally.

El seguro a todo riesgo es lógicamente el más caro de todos ya que incluye todos los riesgos que pueden incluir las demás pólizas, por lo que en muchas ocasiones tendremos que plantearnos la rentabilidad de este tipo de seguros dependiendo del uso que le demos a nuestro vehículo. En cualquier caso si eres de los que les gusta llevar su coche impecable en todo momento, éste es el seguro que necesitas, puesto que la aseguradora se encargará de reparar cualquier desperfecto en tu vehículo.

Reparación de un Jaguar para dejarlo perfecto

Seguro a todo riesgo con franquicia

Por último, el seguro a todo riesgo con franquicia incluye las coberturas que podría tener un todo riesgo común pero con una salvedad, el pago de la franquicia. Este tipo de seguro es más barato que el todo riesgo pero las coberturas que ofrece para daños propios es más limitada. El TR con franquicia cubrirá los daños de un siniestro si acabamos estampados contra un muro, pero tendremos que pagar el importe de la franquicia que puede variar dependiendo de nuestras necesidades.

Es importante recalcar para este tipo de seguros que deberemos pagar una franquicia por cada siniestro en el vehículo, por lo que si lo que tenemos son varios daños de aparcamiento por todo el vehículo, deberemos pagar una franquicia por cada uno de estos daños. Imaginemos que queremos hacer un repintado del coche ya que después de varios años tenemos “pequeños toquecillos” por toda la carrocería. En este caso deberíamos pagar múltiples franquicias que harán que nuestro seguro no se encargue de cubrir estos daños.

El todo riesgo con franquicia es útil si no le das importancia a esos pequeños roces de tu coche, habituales en todos los coches que tengan que aparcar habitualmente en aparcamientos públicos, puesto que cubrirá los daños importantes que le afecten. Si acabamos de comprar un coche y se nos cruza un jabalí en la carretera únicamente deberemos pagar el importe de una franquicia para reparar unos daños que podrían suponer un gran agujero en nuestra economía familiar, por lo que se trata de una buena opción algo más económica que el todo riesgo y con más coberturas que el terceros ampliado.

En conclusión

En resumen cada tipo de póliza del seguro tiene sus puntos buenos y sus puntos malos. Deberemos cada uno de nosotros de pensar en las necesidades reales que tengamos para contratar un tipo de seguro u otro y las cláusulas específicas de cada aseguradora, puesto que podemos asegurar nuestro viejo cochecito contra ataques extraterrestres si queremos, pero ¿cuál es la posibilidad de que ese riesgo se vuelva real?

Por otro lado también debemos de considerar si contratar únicamente un seguro de responsabilidad civil es lo mejor cuando acabamos de invertir varios miles de euros en nuestro nuevo coche. No hay un seguro mejor o peor, cada uno cubre unas cosas u otras y tendremos que comparar todos los seguros para encontrar el que realmente se adecue a nuestras necesidades, mirando las cláusulas generales y específicas de cada póliza del seguro y las coberturas que ofrece.

Archivado en Accidentes, El seguro del automóvil, Franquicias, Incendios, Lunas, Responsabilidad civil, Robos, Seguridad vial
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