En este repugnante estado se queda el aceite de un motor tras 50 años sin cambiarlo

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Aceite con 50 años

Si hay algo que a todo amante del motor le llena de satisfacción, es tener la oportunidad de restaurar con sus propias manos un vehículo condenado al olvido y devolverlo al sitio donde siempre debería estar: la carretera.

Ni siquiera las grandes máquinas de la industria del automóvil se libran de este temible mal que les acecha, de ahí que todo trabajo de restauración deba ser considerado como una labor en defensa del patrimonio histórico del motor. Sin embargo, dicha labor no es fácil.

Uno de los aspectos básicos que siempre se realizan a la hora de iniciar una restauración es la de la purga y limpieza de todos los líquidos que el automóvil tenga, como por ejemplo, el aceite. No debemos olvidar, que para garantizar el correcto funcionamiento de un motor debemos prestar mucha atención al aceite, conociendo tanto cuál es la diferencia que existen entre ellos, cuál es el más recomendable de usar, y como no, controlando tanto su estado como su cambio en los periodos o kilometrajes establecidos.

¿Pero qué ocurre con el aceite de un coche que queramos restaurar si éste ha estado 50 años abandonado? Pues, como verás en el siguiente vídeo, que una sencilla tarea como vaciar un depósito de aceite puede convertirse en una tarea titánica.

El paciente en cuestión es un Ford Model A, vehículo que a finales de los años 20 nació para suceder al mítico Model T, y como se puede comprobar en el vídeo, ha estado olvidado mucho tiempo. Según cuenta el propietario, cuando fue a drenar el depósito comprobó que el aceite no caía por su correspondiente tapón de vaciado, por lo que tuvo que comprobar directamente la causa de tal fenómeno.

Eso sí, me hubiera gustado ver la cara que debió poner nuestro protagonista al comprobar que lo que debía ser el típico aceite de un vehículo se convirtió en una densa masa repulsiva, enferma, sucia, mugrosa, cochina, corrompida, viciosa, infecta, puerca, marrana, cochambrosa, nauseabunda, repelente, guarra, perversa, odiosa, perniciosa, ladina, asquerosa, fétida, repugnante y desagradable que seguramente haya visto en su vida.

Archivado en Aceites, Mantenimiento, Vídeos
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