Imaginando cómo pueden ser nuestros vehículos dentro de 50 años

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Vehículo futurista

Si hay algo que me hace mucha gracia en este apasionante mundo del automóvil, es comprobar como hace tres o cuatro décadas los diferentes fabricantes se imaginaban cuál sería el aspecto de los vehículos del futuro, compararlos con los vehículos que se fabrican en la actualidad, y verificar que poco o nada tienen que ver unos y otros.

Nadie pone en duda que tecnológicamente avanzamos a pasos agigantados, y el sector del automóvil no es ajeno a este progreso. No en vano, se prevé que en menos de 10 años, los vehículos eléctricos disponibles sean más numerosos que los de combustión, y que los ultracondensadores eléctricos, superiores a las baterías actuales en potencia y duración, se comercialicen a partir del año 2030. Es más, incluso se ha llegado a hablar de aplicar en un plazo máximo de 50 años la nanotecnología a los coches, lo que les permitiría variar su forma en tiempo real, y seguramente la conducción autónoma se hará realidad mucho antes que este plazo.

Hasta entonces, habrá que esperar para comprobar si tales predicciones se cumplen o solamente quedan en vanas promesas y expectativas. Sin embargo, lo que no ha cambiado es la imaginación de los fabricantes a la hora de ofrecernos cómo es su particular visión del vehículo del futuro. Evidentemente, ignoramos si estamos hablando más de ciencia ficción que de una posible realidad, pero te aseguro que te encantará conocer algunos de estos espectaculares prototipos.

Audi Virtuea

Coche del futuro de Audi ¿Te imaginas que tu coche pudiera cambiar su aspecto estético cuando te plazca? Pues así es el Audi Virtuea, un monoplaza propulsado por hidrógeno que a través de varias cámaras, puede proyectar en su carrocería distintas imágenes holográficas almacenadas en su interior.

De esta forma, aunque no se trate de una imagen real, podemos presumir de coche con cualquier diseño que se nos ocurra, o incluso mostrar a un piloto ficticio.

GM Onstar Ant

Gm Onstar Ant

Más allá de su desafortunado nombre, parece ser que bajo esta peculiar nomenclatura se esconde toda una declaración de intenciones, porque como si de una hormiga se tratase, por mucho tráfico que exista estos vehículos pueden comunicarse entre sí para evitar atascos

Además, el Ant puede desplazarse en cualquier dirección gracias a sus tres ruedas motorizadas, mientras que su configuración de paneles conectados mediante macromoléculas que responden a la electricidad (al igual que los músculos) le permite cambiar de forma y convertirse en una estructura habitable si es necesario.

Mazda Motonari

Coche futurista de Mazda

Más que de un coche, este vehículo parece que ha sido diseñado para convertirse en el futuro traje de Iron Man, ya que se trata de una especie de armadura móvil que se ajusta a su conductor, permitiendo que sea capaz de controlarse con los movimientos de su cuerpo.

El Motonari posee una carrocería recubierta por células solares con las que logra la energía que impulsa sus cuatro motores eléctricos; una para cada rueda.

Mercedes-Benz Silverflow

Coche futurista de Mercedes

Para Mercedes-Benz, el futuro del automóvil pasa por un coche formado por millones de micropartículas metálicas que pueden adoptar cualquiera de las distintas carrocerías almacenadas en su llave, que también funciona como unidad de memoria.

Incluso a la hora de aparcar, puede convertirse en una simple masa de metal fácil de almacenar.

Nissan OneOne

Coche del futuro de Nissan Ya sabemos lo que le encantan a los japoneses los robots, tanto que para ellos llegarán a formar parte de cualquier familia. Por eso, su visión de coche del futuro es una mezcla de coche y mayordomo. No necesita conductor, y puede programarse para llevar a los niños al colegio o para ir a hacer la compra, por ejemplo.

Más que desplazarse rodando, se puede decir que el OneOne más bien “patina”, ya que al moverse sus ejes traseros se contraen mediante “músculos sintéticos”. Además, también tiene la capacidad de variar su forma en función de la velocidad.

Toyota Biomobile

Toyota Biomobile

En una época como la que estamos viviendo con esta guerra abierta contra la contaminación ambiental generada por los coches, tener un coche que sea capaz de extraer la polución del aire a través de las moléculas de su carrocería y utilizarla como energía sería todo un bombazo.

Pues este es el punto fuerte del Toyota Biomobile, aunque no es su principal arma, porque este coche también cuenta con una estructura de nanopartículas que puede autoampliarse para lograr un mayor espacio interior.

Además, podrás olvidarte de los odiosos pinchazos, porque sus ruedas están generadas por láser, lo que también le permitiría adaptarse a cualquier tipo de terreno.

Volkswagen Slipstream

Coche futurista de VW

Para Volkswagen tener un coche capaz de superar los 500 km/h propulsado íntegramente por energía solar no es una quimera. Así lo ha demostrado con el Slipstream, un coche cuya carrocería está formada por paneles solares.

Pero además de esta capacidad, con este vehículo Volkswagen también plantea la creación de un monoplaza que es capaz de avanzar erguido en medio del tráfico urbano, ocupando así el mínimo espacio, o de forma horizontal a elevada velocidad gracias a sus dos aletas posteriores que le garantizan una perfecta estabilidad.


Resumiendo, aunque estos vehículos se traten más de un concepto de diseño basado en la ciencia ficción que una posible realidad a largo plazo, está claro que la imaginación de quienes ven el mundo del automóvil dentro de varias décadas no tiene fin. Y aunque probablemente los coches que disfrutarán nuestros nietos no tengan nada que ver con lo visto en este artículo, ¿quién puede poner en duda de que no tendrán nada que ver con lo que ahora conocemos como automóvil?

Archivado en Coches del futuro, Conceptos, Fabricantes, Prototipos, Tecnología
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