Extravagantes prototipos de los años 60, 70 y 80. Así imaginaban al coche del futuro

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Concept Car de Pontiac

Si hay algo que desde pequeño siempre quise poder hacer era el poder viajar al futuro para conocer cómo será nuestro mundo dentro de determinados años. Al menos, todos hemos hecho eso usando nuestra imaginación, aunque raramente se parece a como lo habíamos creado por entonces.

A los ingenieros y diseñadores de coches también les pasa lo mismo; no sabemos cómo serán los coches que conducirán nuestros nietos, y aun así los fabricantes ya hacen sus particulares apuestas. Pues hace décadas también ocurría lo mismo, los principales diseñadores y fabricantes trataban de adelantarse al futuro imaginando cómo sería las tendencias en diseño y tecnología de los coches que hoy en día cualquiera de nosotros conducimos, y como podrás comprobar a continuación, al igual que ocurre cuando imaginamos el futuro, la realidad ha resultado ser bien diferente.

Alfa Romeo Carabo

Concept Car de Alfa Romeo

Obra del genial diseñador Marcello Gandini, este prototipo fue presentado en París en el año 1968. Su nombre deriva de un tipo de escarabajo, de ahí su color verde con naranja luminiscente que imita los colores de este insecto, y nació con la misión de marcar la tendencia estilística de los deportivos de la década de los setenta.

Se caracteriza por su silueta con forma de cuña y por sus puertas de tijera, un elemento introducido por primera vez en la industria automovilística.

Concept Car de Alfa Romeo

Su motor estaba asociado a una caja de cambios de seis marchas que le permitía alcanzar la nada despreciable velocidad máxima de 250 km/h y pasar de cero a cien kilómetros hora en tan solo 6,4 segundos.

Como curiosidad, cabe destacar que el prototipo fue diseñado en tan solo 10 semanas, del que sólo se construyó un ejemplar que se conserva en el Museo Storico Alfa Romeo de Arese. 

Citroën Karin

Concept car de Citroën

Nadie puede negar que una de las marcas que más se ha empeñado a adelantarse al futuro ha sido Citroën. Su historia está plagada de vehículos innovadores pioneros en ofrecer soluciones inéditas hasta la fecha y el Citroën Karin es uno de ellos.

Si al verlo lo primero que has pensado es “mira, una pirámide con ruedas” no has sido el único en hacerlo. Con este peculiar diseño, la marca de los chevrones pretendía sorprender en el Salón de París del año 1980 con una nueva forma de entender el automóvil. Un coche con predominio de las superficies acristaladas en parabrisas y lunetas que a su vez permitían una configuración interior atípica.

Concept Car de Citroën

En el interior llama la atención que el asiento del conductor se encuentra en posición central, situándose los otros dos restantes a los laterales, ligeramente retrasados. Por su parte, el salpicadero y la instrumentación también presentaban novedades frente a cualquier modelo convencional, ya que los controles se encontraban en la parte central, con un volante de un solo radio doble de estilo futurista y los mandos se concentrados alrededor del cuadro. El resto del salpicadero podemos decir que resulta inexistente, limitándose a pequeñas pantallas digitales a los extremos.

Y si crees que el Karim se quedó solamente en un concept car original para el recuerdo estás muy equivocado. Si bien no llegó a producirse, sirvió de inspiración para el diseño del futuro Citroën AX, que se lanzó al mercado 6 años después.

Ferrari Modulo Concept

Pininfarina Modulo Concept

Este puede ser sin duda uno de los concept cars más extravagantes de Ferrari. Presentado en el Salón de Ginebra del año 1970, su diseño es obra de Paolo Martin, por aquel entonces trabajaba para Pininfarina, el cual no estaba muy a favor de sacar este proyecto adelante.

Sin embargo, Ferrari necesitaba renovar su imagen para tener presencia ante la nueva tendencia en diseño por parte de sus competidores, por lo que el proyecto recibió la luz verde. Para desarrollarlo se tomó como base uno de los Ferrari 512 S de carreras que la marca ya había construido, y como se puede ver en las imágenes, el resultado final fue espectacular.

Concept car de Ferrari

Sin apenas se elevarse del suelo, y con una altura de 93 centímetros, su aerodinámica carrocería de fibra de vidrio se caracteriza por dejar ver su increíble motor V12 con 550 CV en su parte posterior a través de una serie de aberturas y por disponer de un peculiar sistema de acceso al habitáculo en donde la cubierta transparente de plexiglás se traslada hacía adelante. Además, al no tener pasos de ruedas, su radio de giro es extremadamente limitado, lo que prácticamente lo excluía para un uso urbano.

A finales del año pasado, el Ferrari Modulo Concept fue comprado por el millonario y coleccionista norteamericano James Glickenhaus, que se ha propuesto restaurar por completo el vehículo y arreglar las limitaciones de la dirección para participar el próximo mes de mayo en el concurso de elegancia en Villa d´Este.

Holden Hurricane

Concept car de Holden

Holden es una marca carrocera fundada en Australia en el año 1917 que pasó a ser filial de General Motors en dicho país en el año 1931 que durante la celebración del Salón de Melbourne de 1969 dejó literalmente a la prensa del motor con la boca abierta cuando presentó el Holden Hurricane.

Sólo hay que echar un vistazo al diseño del Hurricane para imaginarse lo que dicho vehículo supuso en aquella época. Su futurista carrocería estaba realizada en su totalidad con fibra de vidrio, y bajo su capó albergaba un potente V8 con 262 CV, lo que le permitía alcanzar los 200 km/h, velocidad más que suficiente para entrar en aquellos tiempos en el selecto club de los mejores deportivos.

Pero además de su estética, el Hurricane sorprendió por ofrecer un equipamiento inédito en cualquier coche hasta años después. Por ejemplo, podemos destacar que disponía de climatizador con regulación automática de la temperatura, su radio tenía búsqueda automática de frecuencias y en su parte trasera disponía de una cámara gran angular para la marcha atrás.

Concept car de Holden

Sin embargo, de todo este equipamiento adelantado a su época, lo que más llamó la atención del Hurricane era su sistema de posicionamiento Pathfinder. Considerado como el antecesor del actual GPS, el Pathfinder basaba su funcionamiento en unos imanes implantados en las carreteras que iban indicando al conductor su situación y la dirección a tomar en las intersecciones mediante indicadores luminosos y señales sonoras.

Actualmente, el Holden Hurricane se conserva en perfecto estado gracias a la minuciosa restauración que realizó en 2006 un pequeño equipo del centro de diseño de la marca y que devolvió a la vida a este adelantado y tecnológico deportivo.

Lamborghini Athon

Concept car de Lamborghini

Corría el año 1980 y quedaba poco para que se celebrara el Salón de Turín. Lamborghini quería sorprender a todo el mundo, de modo que solicitó a Bertone la realización de un concept especial descapotable que no dejara indiferente a nadie, pero que a su vez respetara la línea de diseño de la marca.

Bertone encargó la tarea a su diseñador Marc Deschamps, que no dudó en tomar el chasis del Lamborghini Silhouette, un modelo que había dejado de fabricarse tres años antes. Y para conseguir que llamara más su atención, en vez de bautizarlo con el nombre de un toro, se le puso el nombre de Athom; el dios del sol de los egipcios.

Pero además de llamativo, el Athom también tenía que ser rápido y funcional. Para ello, se le dotó de un motor V8 de 3.0 litros con una potencia de 260 CV que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 260 km/h, mecánica que dejó satisfechos a los periodistas que por entonces pudieron probarlo.

Interior del Athon

Por su parte, el interior era tan llamativo como su exterior, o incluso más. Primaban el máximo confort y la tecnología a raudales, destacando su inmenso panel de instrumentación digital, el aspecto de sus futuristas controles, y el extraño diseño tanto del volante como de la palanca de cambios, que recuerda enormemente a la empuñadura de un cuchillo.

Lancia Stratos Zero

Bertone Stratos

Si estáis buscando una nave espacial con ruedas acabáis de encontrarlo, tanto, que este vehículo acabó pagando el estar demasiado adelantado para su época. Sin embargo, sus apellidos ya están inscritos con letras de oro en el mundo de la competición, y sus líneas cambiaron la tendencia de diseño a la hora de construir un coche.

Al igual que el ya mencionado Alfa Romeo Carabo, el Lancia Stratos Zero (también conocido con el nombre de Lancia Bertone Stratos) es obra del genial diseñador Marcello Gandini, que tomó como base para su desarrollo al conocido Lancia Stratos para presentarlo en el Salón del Automóvil de Turín en el año 1970.

Centrándonos en su estética, lo que más poderosamente resalta es la forma de cuña de sus líneas, diseñadas a propósito para mantener el coche lo más pegado al suelo posible. Además, al ser tremendamente compacto, con apenas 3,58 metros de largo y una altura de 80 centímetros, también debía ofrecer una ágil maniobrabilidad.

Bertone Stratos

Con este tamaño tan compacto se podría sacar el máximo partido a su motor 1.6 de 130 CV procedente del Lancia Fulvia, el único elemento que lo asemejaba a un coche. El resto estuvo supeditado a su diseño, hasta tal punto que el acceso al habitáculo se hacía por el parabrisas y el volante se acoplaba entre las piernas del piloto una vez sentado en él.

Como curiosidad, destacar que este concept apareció, 18 años después de su presentación, en la película Moonwalker como un coche futurista imposible de perseguir.

Maserati Boomerang

Concept car Boomerang

El concepto del Boomerang fue presentado en 1971 en el Salón del Automóvil de Turín, pero el modelo definitivo no llegaría hasta el Salón de Ginebra de 1972. Se trataba de un automóvil adelantado a su tiempo, que competía en diseño por aquellos entonces con el Porsche Tapiro o el Lamborghini Marzal. 

Sin embargo el Boomerang, a diferencia de éstos, no supondría un gran salto en el diseño que ya venía realizando Maserati. Los modelos diseñados por Giugiuaro para Maserati, ya contenían elementos que podemos ver en el Boomerang como son los faros escamoteables o la continuidad entre capó y cristal delantero, generando un ángulo inferior al normal en el montante delantero.

Concept car Boomerang

Sin duda, uno de sus elementos más destacables eran sus relojes así como gran parte de su interior. Hoy en día podría clasificarse incluso de surrealista ya que el estrecho ángulo del cristal delantero obligó a encontrar una solución cuanto menos curiosa; insertar los numerosos indicadores analógicos de información en el centro del volante para mejorar la visibilidad de los mismos.

Sólo se produjo un vehículo, que tras años de olvido volvió a aparecer en el Retromóvil de Paris. La última vez que se pudo ver cómo como concept fue en el Salón de Barcelona de 1974. Posteriormente fue adquirido por el dueño de un club de Benidorm, que más tarde lo vendió al que hoy es su actual propietario; un coleccionista particular, imaginamos.

Archivado en Conceptos, Diseños, Prototipos
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