¿Comprarse un clásico con el cuentakilómetros de uno nuevo?

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Ferrari Testarrossa

Comprar un vehículo clásico siempre ha sido una decisión difícil de tratar. Podría asemejarse a cualquier otra compra en el mercado de ocasión pero con un añadido, suelen esconder problemas que se corresponden por la edad y, por lo general, suelen tener muchos más kilómetros que el resto. Así pues, la tarea de hacerse con uno de los coches de tu infancia puede demorarse por un extenso periodo de tiempo para estar totalmente seguro de lo que uno va a comprar.

Sin embargo, ¿qué ocurriría cuando vas navegando por internet en busca de tu Ferrari Testarossa y ves que te está esperando en uno de los concesionarios que la marca del Cavallino Rampante tiene en Canadá? Como no podría ser de otra manera, comparte espacio con algunos de los últimos modelos de la compañía. Lo mejor de todo es el secreto a voces que esconde en su interior. Tan solo ha recorrido unos 280 kilómetros en sus 25 años de vida, suena tentador, ¿verdad?

Ferrari Testarossa en venta con sólo 280 kilómetros

Ferrari Testarrossa

Es curioso. Se desconoce la historia de este modelo pero lo cierto es que ha debido pasar toda su vida encerrado en algún garaje esperando a alcanzar una apreciación soñada. Efectivamente, podría decirse que algo de valor sí que ha alcanzado o sino de dónde saldrían los 300.000 dólares que piden por él, unos 281.745 euros al cambio. Pero realmente, ¿los vale?

Teniendo en cuenta que el Testarossa estuvo en producción unos doce años, entre 1984 y 1996, tuvo la mala suerte de coincidir con tres generaciones de hiperdeportivos en su momento, considerados como la cúspide y que como resultado a día de hoy ha tenido lugar la producción del LaFerrari. Así pues, primero el 288 GTO y después los F40 y F50 estuvieron fabricándose y comercializándose paralelamente al Testarossa. Puedes imaginar, por tanto, que el protagonista del artículo podría sentirse como ‘el patito feo’ del momento.

Dejando a un lado esa ‘mancha’, lo cierto es que sigue siendo un Ferrari y como tal debe considerársele. Entonces, ¿merecería la pena pagar 300.000 dólares por uno de las más de 7.100 unidades que se produjeron? Obviamente, es un coche con uno de los mejores una carrocería envidiable, unos interiores de la época y un motor V12 intacto.

Ferrari Testarossa interior

En esta imagen puede observarse como está en la actualidad el deportivo de los años ochenta y noventa en el interior. Un cuero de la mejor calidad sigue manteniéndose como tapicería de lujo, ni está cuarteado ni los años parecen haberle hecho daño. Lo mismo sucede con los plásticos de la consola central y demás componentes del habitáculo.

Por otra parte, el propulsor podría contener piezas que por el tiempo transcurrido se hayan deteriorado. La tecnología es muy caprichosa y algunas piezas pueden estropearse por el uso continuado o por simplemente, no entrar en juego. Además, habría que pirar otras muchas partes del vehículo como el sistema de suspensiones, las gomas de las ruedas o el equipo de frenos para cerciorarse de que no se va a tener que poner mucho más dinero que los 300.000 dólares que cuesta.

Ferrari Testarossa motor

Archivado en Clásicos, Compraventa, Ferrari Testarossa
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