Black Badge, el pack de los clientes de Rolls-Royce que adoran el negro

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Rolls-Royce Black Badge 1

RollsRoyce está a mitad de una refundación. Se ha parado a observar cuál es la tendencia que se mueve dentro del sector de los vehículos de lujo para lograr adaptarse mejor a lo que quieren los clientes potenciales. El primer paso que han decidido dar es eliminar de la cadena de producción el buque insignia de la compañía, el Phantom por lo que puedes imaginar que la idea de ver una variante eléctrica también es esfuma, al menos sobre la plataforma de este ‘mastodonte’.

De esta forma, hasta la llegada del modelo que sustituya a su modelo estrella en los últimos años, debe ponerse toda la ‘carne en el asador’ con sus dos otros principales combatientes en un segmento muy competitivo, el Wraith y el Ghost. Tanto la berlina como el coupé cumplen con lo necesario para posicionarse con éxito en sus respectivos nichos de mercado pero sí que es verdad que estamos hablando de Rolls-Royce, vive del lujo llevado al más alto nivel y, por ello, es necesario la vuelta del Phantom.

Mientras tanto, el nuevo pack de la compañía puede ir abriendo boca de todo aquel que no pueda esperar al buque insignia. Su denominación es Black Badge y tiene como principales características el uso del color negro a lo largo de la carrocería e interior y un aumento de la potencia muy suculento.

Black Badge, el pack con el que Rolls-Royce se la juega todo al negro

Rolls-Royce Black Badge 7

El negro es un color muy generalizado dentro de la industria. Tiene como principales valedores sus roles de deportividad y elegancia. Por ello, podría considerarse como una de las mejores tonalidades a escoger en un vehículo de la firma lujosa perteneciente al grupo BMW. Sin embargo, el cliente se puede decantar por cualquier otro, teniendo a su disposición una de las parrillas de colores más extensas de toda la industria. Lo que sí que es especial es el juego de llantas, las cuales tienen su terminación en fibra de carbono y son absolutamente exclusivas para esta edición.

En relación al motor, se le han conseguido extraer 40 CV de potencia al Ghost, por lo que su ‘corazón’ de 6.6 litros y doce cilindros en V puede dar hasta un total de 603 CV, situando el par máximo en 840 Nm, unas cifras que impresionan a cualquiera. En cambio, la versión coupé, el Wraith, mantiene la misma fuerza 623 CV que disponía, habiendo aumentado su par en 70 Nm con esta actualización.

Rolls-Royce Black Badge 2

En relación al interior, varios son los colores de la tapicería los que pueden escogerse. En virtud con la configuración del color exterior, se elegirá uno u otro. Eso sí, disponer de un Wraith o un Ghost para personalizar debe ser un trabajo muy fácil, únicamente hay que ver la calidad de los materiales empleados para darse cuenta que es sencillamente complicado no saber crear un habitáculo acorde a lo que un coche de estas características necesita.

Sin duda alguna, estos dos modelos van a centrar los indicadores clave de los resultados de Rolls-Royce en los próximos meses. Aún no se sabe si habrá sustituto del Phantom -eso es lo que desearía Bentley para vender su Mulsanne-, pero todo indica que vendrá acompañada de una versión SUV, completando un nicho que ya ocupa su máxima rival histórica desde Gran Bretaña.

Archivado en Opcionales, Rolls Royce Wraith, Versiones deportivas
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