El Volvo 240 Turbo Grupo A, el ‘Ladrillo Volante’, cumple 30 años

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Volvo 240 Turbo Grupo A

El ‘Ladrillo Volante’. No se si es un buen apodo o realmente, un insulto al modelo, pero no cabe duda que describe a la perfección al Volvo 240 Turbo, un modelo cuyo diseño está más inspirado en una caja de zapatos que en cualquier otra cosa. Si le pides a un niño que te dibujo un coche, seguramente se parecerá al Volvo 240. Y es que durante una buena época, los modelos de Volvo eran totalmente cuadrados, auténticas cajas con ruedas más famosas por su seguridad y fiabilidad que por sus prestaciones o diseño. Quien lo diría hoy día, cuando la marca cuida al detalle su imagen y las formas cuadradas se abandonaron hace tiempo.

Ojo, hace tiempo, pero no mucho, pues en los 90 aún seguía con diseños ‘tipo caja’ como el volvo 850, cuya versión turbo es de respetar, o los Volvo S70 y V70 que a pesar de suavizar sus líneas, seguían siendo épicamente Volvo. Curioso también que estos últimos modelos tenían ‘versión turbo’ de prestaciones de cuidado. No obstante, pocos saben que la fama y la habilidad de Volvo con los turbos comenzó en 1981, cuando lanzaron el Volvo 240 Turbo, con el que demostraron que ademas de coches seguros podían hacer coches rápidos. Una fama que sigue hoy día y sin ir más lejos, el motor del Ford Focus RS MkII es de origen Volvo.

Aquel Volvo 240 Turbo montaba un motor de 2,1 litros con un turbo de gran tamaño y rendía 155 CV, Escasos hoy día pero cañeros por aquel entonces. Incluso su aceleración de 0 a 100 km/h en 9 segundos y su punta de 195 km/h que ahora nos parecen un poco ridículos para un coche deportivo, hicieron que su versión ‘Estate’ se convirtiera en el familiar más rápido del mundo.

Volvo 240 Turbo en competición

1982 fue un año importante, pues se llevaron a cabo una serie de cambios en la normativa del Grupo A de la maFIA que obligaban a basar los coches de competición en modelos de producción con una tirada mínima de 5.000 unidades al año. Además, se permitían pocos cambios y había que producir al menos 500 unidades de la versión ‘evolución’ que se usaría en carreras. Volvo se frotaba las manos. En 1983 los Volvo 240 Turbo Evolution estaban listo para pasar revista y pronto se metieron en harina, aunque los resultados no llegaron hasta 1985.

Ese Volvo 240 Turbo Evolution contaba con una serie de cambios importantes. La turbina era más grande, un Garret con presión de soplado a 1,5 bares, los sistemas de control eran específicos (no había casi electrónica) y contaba con un sistema de inyección de agua en la entrada de admisión, algo que BMW anuncia hoy a bombo y platillo para sus próximos modelos (y estrenado en el BMWw M4 GTS) y que sin embargo, fue un invento con patente Volvo. A todo esto, la versión de competición sumaba una culata multiválvulas de aluminio, pistones forjados, bielas y cigüeñal específicos, un eje trasero 6 kilos más ligero y una carrocería cuyos paneles eran completamente desmontables y aunque basados en los de producción, usaban chapa mucho más fina para rebajar el peso. Finalmente, anunciaba 300 Cv y una velocidad punta de 260 km/h. Era un ladrillo muy rápido para la época. También incluía un sistema de repostaje rápido capaz de cargar 120 litros de combustible en 20 segundos.

La gloria llegó el 15 de octubre de 1985, en Estoril, Portugal, cuando el Volvo 240 Turbo Grupo A ganó la 6ª de 14 carreras y toda la serie ETC (mundial europeo de turismo). Pero no acaba aquí todo, pues ese mismo año ganó el Campeonato de Turismos Alemán (DTM), el Campeonato de Turismos de Finlandia, el de Portugal y el de Nueva Zelanda, consiguiendo por si parece poco, el Campeonato de Rallyes de Escocia con una unidad de volante a la derecha.

Archivado en Clásicos, Competición, Fútbol
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